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Si usted supone que está siendo víctima de la
envidia ajena, lleve el siguiente ritual para liberarse de ella:
Cóloque una fotografía suya (preferentemente de cuerpo entero) sobre una
superficie plana y limpia.
Rodéela con un círculo de sal gruesa.
Déjela por espacio de una semana y diariamente agregue una pizca de sal al
círculo. Mientras lo hace, concéntrese en la idea de alejar de usted la
envidia.
Al cabo de ese tiempo, tire la sal a un desagüe y guarde la fotografía en la
mesa de luz.
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