HECHIZO ABRE, SESAMO, TERCER OJO
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Se trata de un hechizo alegre, de modo que, si se siente con ganas de bailar, cantar, girar o canturrear mientras lo realiza, hágalo así. Si es nueva en al magia o en el trabajo psíquico o si le parece que sus habilidades psíquicas no son tan agudas como lo fueron en otros tiempos, éste será un buen hechizo para usted. Su tercer ojo es el centro de su sí mismo psíquico. Su sexto chacra gobierna todos los aspectos de su sexto sentido: intuición, percepción, clarividencia, precognición, telepatía y todas las demás habilidades psíquicas. El tercer ojo le ayuda a ver lo invisible, y a percibir más de lo que es posible con sus sentidos corrientes. Abrir su tercer ojo (o activar su sexto chacra, si prefiere emplear este termino) es un preludio importante para el trabajo psíquico. Esto lo incluye todo; la meditación, la adivinación, la visualización, la adivinación reflejada, la cristalomancia o la observación del fuego así como también la curación a distancia, el trabajo acerca de vidas pasadas, el trabajo onírico, la visión remota, la proyección astral, etc…
Este hechizo puede realizarse en cualquier momento, aunque el mejor hacerlo en una noche con luz lunar.
Materiales necesarios para el hechizo: - Incienso de madera de sándalo. - Una vela de color púrpura.
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- Aceite de sésamo (encontrará aceite de sésamo comestible en los establecimientos de comida asiática y aceite perfumado de sándalo en las tiendas de productos destinados al cuidado de la piel) - Bálsamo tigre (Se trata de un linimento utilizado para combatir los dolores de cabeza y los dolores musculares. Presentados en pequeños recipientes, se encuentra en tiendas de alimentación sana, en farmacias y en tiendas que vendan productos asiáticos) Su empleo en este hechizo pretende hacerla mas consciente de su tercer ojo, de modo que puede sustituirlo por todo aquello que le produzca un hormigueo caliente en la piel, como otro linimento comercializado, aceite esencia de menta o lo que e le ocurra a su ingenio. Utilice cualquier cosa que le guste, pero asegúrese de que sea algo que le parezca mágico y que no produzca alergia en su piel. - Opcional: Música, ropaje ritual o aquello que le ayude a entrar en estado de ánimo mágico. (Puede utilizar cualquier tipo de música que le agrade, pero si es lo bastante afortunada como para tener una grabación del ya fallecido gran divo egipcio Om Kalsoum cantando “Alfy Layla wa Layla” [Mil y una noches] ese podría ser un acompañamiento especialmente poderoso) Preparación:
Algunas tradiciones consideran que el tercer ojo se haya situado en el entrecejo, mientras que otras creen quE esta situado en el dentro de la frente. Todos somos diferentes, así que únicamente usted puede determinar el lugar donde está situado su tercer ojo. Si no está segura, consiga un pequeño cristal y situelo entre las cejas. ¿Le parece notar un pequeño hormigueo, de una forma psíquica? En caso contrario, sitúe el cristal en el centro de la frente ¿que siente? Es posible que necesite varios intentos si es nueva en esta practica, pero finalmente encontrara un lugar en la frente que se corresponda con la presencia del cristal. Cuando lo encuentre, ése es el lugar donde se haya situado su tercer ojo. Unte la vela con el aceite de sésamo, utilizando el dedo índice de su mano proyectiva para frotar la vela con el aceite. Lávese las manos.
El hechizo Abre, sésamo, el tercer ojo:
Abra el tarrito de bálsamo tigre y colóquelo en su altar o cualquier otra superficie de trabajo, con la vela y el incienso. Entre en un estado de animo mágico, y créese un espacio sagrado. Deje a oscuras la habitación. Encienda la vela y luego encienda el incienso con la vela. Unte su tercer ojo con el bálsamo tigre, utilizando una vez más el dedo índice de su mano proyectiva. Convoque el poder. Concentre la atención en la forma en que su tercer ojo responde al bálsamo tigre y en el calor que despide la vela. Concéntrese en abrir su tercer ojo. Hágalo visualizando como se despliega,, del mismo modo que lo hace una flor al abrirse. Observe fijamente la vela hasta que se sienta preparada para decir:
"Alfy layla wa layla, alfy layla wa layla, por la luna en las noches árabes, por el silencio de los lugares antiguos, por los secretos de los ritos arcanos, por el parpadeo de la luz de la vela… ¡Ilfa, ya simsim! ¡Ábrete
sésamo! Abre mi tercer ojo, abre el ojo de mi mente, librea mi sexto sentido, ayúdame a ver lo invisible, permíteme ser como nunca he sido. Permíteme ver como nunca he visto, abre mi tercer ojo, abre los ojos de mi mente, abre mi si mismo a la comprensión, alfy layla wa layla, alfy layla wa layla… Por el poder de la luz de la luna, por el poder de la visión clara, ¡ifta, ya simsim! ¡Ábrete sésamo!”
Concéntrese en su tercer ojo, que ahora está ampliamente abierto. Imagine las estrellas que se vierten a partir del chacra o la luz que penetra en él, o la imagen que mejor le parezca. Si se ha sentido bloqueado durante mucho tiempo, es posible que se libere una notable cantidad de energía. No se asuste si eso produjera una manifestación física, como un repentino chisporroteo de la luz de la vela. NO se preocupe tampoco si su cuerpo empieza a vibrar o si la energía la afecta físicamente de alguna otra manera. Si se pone a bailar, es posible que tenga la necesidad de elaborar la energía y desprenderse de ella. Observe fijamente la llama de la vela. Concéntrese en como se siente y en las posibilidades que ha liberado el hechizo. Hágalo así hasta que tenga la sensación de que su cuerpo se adapta al chacra, ahora abierto, y luego empiece a fundamentar el poder que ha convocado. Controle la vela hasta que se haya quemado por completo. Para cuando eso suceda, debería sentirse tranquila, fundamentada y centrada. Fundamente cualquier energía residual y descárguela. Procure disponer de algo para comer y beber si tiene problemas en el momento de regresar a la conciencia normal.
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