En la noche de San Juan, forme un triángulo con
una ramita de manzanilla, una ramita de olivo y una ramita de laurel. En el
centro coloque una vela roja encendida y queme en ella la manzanilla, una
vez que la vela está consumida por la mitad queme en ella el olivo, y cuando
se esté por acabarse, el laurel.