| Ingredientes:
- Recipiente
- Agua con un poco de sal
Después de las 12:00 de la noche se coloca el recipiente con agua
en el cual se debe reflejar la luna creciente (o de preferencia la luna
llena) Se pronuncia con voluntad el siguiente conjuro mirando el reflejo de
la luna…
“A usted, Deseo de mis sublimes noches, os dedico éste elixir de
ensueño. Ven, acompáñame al suspiro eterno de mi cantar de amores.
Al fin… le he encontrado en este mundo de sombras, dejadme
mostrarle el paisaje guardado en oscuras miradas, allá en el valle de las
madrugadas. Y verle en el espejo llamado felicidad cuyo reflejo fue olvidado
por la crueldad de quienes compraron su sinceridad.
Deja de soñar con el horrendo océano, creador de imposibles deseos
llenos de sal. Ven… tomad mi mano, os llevaré a un mejor lugar.
En el cristal del firmamento iridiscente, son vuestras miradas, dos
luceros de noche impaciente, buscando en la adversidad una verdad ilimitada.
Si vuestro pesad es que todo tarde o temprano se acaba… mirad mi esencia que
de eternidad ha sido creada.
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